Mi reflexión anual - 2018 - Santi Soliveres - ¿Qué ha ido bien y qué no?

Mi reflexión anual – 2018

Este va a ser el primer año que, además de proponerme una serie de objetivos para el año siguiente, haga una reflexión anual de lo sucedido en el año anterior. Una vez la he tenido escrita, me he dado cuenta de los grandes avances que he hecho. Me dan fuerzas para seguir mejorando este 2019. El formato que he elegido es uno que llevo siguiendo desde hace un par de años, del escritor James Clear.

Cada año, se hace estas tres preguntas de reflexión:

1.-¿Qué ha ido bien este año?

2.- ¿Qué no ha ido tan bien este año?

3.- ¿Qué he aprendido?

Reflexión

1.-¿Qué ha ido bien este año?

Santi Soliveres

El paso más importante que he dado en este 2018 ha sido lanzar mi web y blog personal. Un espacio donde he hablado de las cosas que me motivan y cómo consigo crear hábitos saludables. Sobre cómo me empujo para mejorar mi vida y lograr disfrutar con lo que hago. Me ha sorprendido la buena acogida que ha tenido entre amigos y conocidos. Me he sentido apoyado en todo este camino. También me ha permitido conectar con gente que se ha inspirado con mis escritos. Estoy contento porque he publicado 38 posts. Aunque la idea era publicar todas las semanas, el ratio final ha sido un 73% o sea, casi 3 de cada 4.

He creado también una newsletter que ha ganado suscriptores rápido. He aumentado el número de seguidores en redes sociales, lo que me ayuda a expandir mi impacto. Gracias a estos progresos, he conseguido clientes de coaching a los que estoy ayudando a mejorar sus vidas y perseguir lo que siempre han querido hacer.

Además, después de verano me lancé con un podcast de entrevistas y reflexiones personales. Aunque el trabajo ha sido mucho mayor de lo esperado, he disfrutado como un enano y que está siendo muy seguido. He dado muchos pasos de cara a la creación de mi marca personal. He recibido muchos mensajes de ánimo de personas a las que los contenidos que creo les están ayudando. Ese es el objetivo último y no puedo estar más satisfecho de haber dado este paso.

Meditación

He meditado de forma muy regular durante este año. De hecho, ha sido mi mejor año, habiendo faltado solo a ese compromiso menos de 7 días. ¡He logrado mi primera racha de 200 días seguidos! Escribí sobre cómo la meditación me ayuda a mí, pero si tuviera que resumirlo en unas pocas palabras sería: “me hace mejor persona y menos impulsivo”.

Deporte

2018 empezó muy mal en este sentido. Intenté correr el día 1 de Enero y me resentí mucho de un dolor en las costillas. Fui a hacerme una resonancia y al ver los resultados se comprobó que tenía tres fisuras. Inicialmente, me dijeron que era solo una contusión. Fue un mazazo grande con lo que me gusta hacer deporte… pero a partir de Marzo ya estaba haciendo CrossFit una vez por semana y ya en Junio puede retomar los deportes aeróbicos. Desde entonces, he hecho ejercicio una media de 20 veces al mes, que era lo que me había marcado.

He conseguido records personales en la subida al Oronet (he batido mi mejor marca 4 veces), la mayor distancia recorrida en bici, la mayor ascensión en metros.

He vuelto a correr de manera regular, incluso logrando correr 4 días seguidos, cosa que no sucedía desde el 2012.

Conocimiento de mí mismo

Gracias al libro “Claim Your Power” de Mastin Kipp, he profundizado mucho en por qué hago ciertas cosas. Cómo los comportamientos que más se han repetido en mi vida tienen su origen en pequeños traumas de la infancia. Qué hacer para cambiar las creencias que esos traumas han forjado en mí. El año acabó con un curso de 4 días que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.

Altruismo

He empezado a colaborar con una fundación a través de la cual visito a presas de la cárcel de Picassent en un taller de manualidades. He ido 2 veces por mes y son momentos que me llenan muchísimo. Son muy tristes a veces también, pero cuando te dicen lo que les alegran las visitas que hacemos, compensan cualquier dolor o pena que puedas sentir. Además, en un plano personal, me sirve para poner mi propia vida en perspectiva y no quejarme por cosas “mundanas”. Ser consciente de cuán afortunado soy.

Destiny

2.- ¿Qué no ha ido tan bien este año?

Salud y alimentación

No me he alimentado bien, según mis estándares. Esto significa que me he tirado casi la totalidad del año comiendo muy sano unos días, picando dulces otros. Haciendo ayunos intermitentes y vuelta a empezar la rueda. Mucho de este comer errático ha sido debido a temas personales y el estrés generado por la falta de ingresos de mis negocios. Aun así, es algo que debería haber controlado mejor, ya que la falta de energía que he notado afectaba a mi rendimiento en mis trabajos.

Procrastinación

Desde que deje mi trabajo seguro en Startupxplore, y trabajé sin más presión, que no era poca, que obtener resultados para mí mismo, me ha costado mucho rendir al máximo. Las mañanas que he pasado leyendo libros, escuchando podcasts o, simplemente, perdiendo el tiempo, han sido innumerables. ¡Hasta escribí un post sobre ello para interiorizar la solución! El último trimestre del año la cosa cambió algo, pero sin duda, podría haber conseguido mucho más.

Waiki

No he conseguido que Waiki, mi empresa de zumos de vegetales 100% ecológicos, despegue como me hubiera gustado. Cerramos un contrato de distribución con un gran supermercado que todavía está cristalizando. Me centré mucho en ello cuando debería haber abierto más puertas. Como punto positivo, la empresa sigue viva, ha entrado en un programa de aceleración de renombre en España y este 2019 dará mucho que hablar.

3.- ¿Qué he aprendido?

Las dos enseñanzas más importantes del año han sido estoicismo y consistencia. Aquí mi reflexión sobre cada una de ellas:

Estoicismo

Sobre el estoicismo escribí largo y tenido en este post y no quiero extenderme mucho aquí. Solo quiero destacar que gracias a esa filosofía y sus enseñanzas, vivo mucho más tranquilo, me preocupo menos por cosas que se escapan a mi control y no reacciono de manera impulsiva (para eso también la meditación ayuda). Todo eso, me hace vivir menos estresado y poder dedicar energía a las cosas que de verdad me importan en la vida.

Consistencia

Para una persona como yo, que tiende a procrastinar sobremanera, ser consciente de la importancia de la consistencia ha supuesto toda una revelación. Cuando uno empieza a ver resultados después de escribir durante tres meses seguidos o publicar podcasts, de alguna manera supera más fácil su tendencia a procrastinar. Se hace menos complicado empezar, que al final es el stopper más grande que tenemos. Una vez has empezado, la ley de los cuerpos en movimiento entra en escena y puedes realizar tu trabajo manera menos complicada. Por eso, en este 2019 mi gran foco de atención va a ser producir de manera consistente. Aunque haya días que no apetezca o que sienta que estoy menos inspirado. La consistencia es la clave para obtener los resultados que quiero en esta vida.

¡Esto es todo lo más relevante de mi reflexión sobre 2018! La semana que viene te contaré la otra cara de la moneda, cómo planeo un 2019 increíble 🙂

Deja un comentario