El Arte de Leer

Leer es, probablemente, la mejor manera de aprender nuevos conceptos y aplicarlos para mejorar tu vida. Me refiero a leer libros de esos intemporales, que probablemente tengan más de 20 ó 30 años de antigüedad. De los que no caducan vaya. Que dicen verdades universales y que son aplicables mucho después de haber sido escritos.

Una de las cosas que más rabia me daba a mí respecto a la lectura era no poder recordar casi nada de lo que leía. Después de leer un libro súper interesante sobre los motivos por los que el gluten es perjudicial, por ejemplo, casi no podía dar ni dos argumentos que explicasen ese concepto. Y así con todo lo que leía, ya fuera deporte, coaching, inversión…

Para cualquier lector que quiere aprender, es una sensación súper frustrante. Por ello, hace unas semanas, me lancé a hacer un curso de lectura en Farnam Street. FS es uno de los blogs de referencia, seguido por empresarios, emprendedores y pensadores de todo el mundo. Su autor posee unos conocimientos muy extensos de diversidad de temas y cada semana escribe artículos en los que detalla los conceptos que aprende o habla sobre modelos mentales. Como él mismo dice, “una colección semanal de señales en un mundo lleno de ruido”.

Leer

Si alguien con tan amplia experiencia lanza un curso para aprender a leer mejor, ciertamente es algo a tener en cuenta.

Aquí quiero resumirte los conceptos que he aprendido y que ya estoy aplicando en el primer libro que me he leído tras el curso.

El curso se divide en los siguientes capítulos:

  1. Introducción
  2. Leer activamente y cómo seleccionar libros excelentes
  3. Antes de leer
  4. Pensamiento crítico: leer para aprender
  5. Avances exponenciales: leer sobre un tema concreto

Introducción

Primero de todo, el curso señala la importancia de recordar lo que se ha leído. Destierra también el concepto de lectura rápida. No sirve nada leer más si luego no has integrado esos conocimientos en tu cerebro.

Por ejemplo, una persona que lee un libro por semana, al final del año habrá leído 52 libros. Otra persona puede leer solo un libro al mes. Al final del año, esta segunda persona habrá leído 12 libros. Pero si ésta persona recuerda un 90% de lo leído, mientras que la primera solo el 15%, la segunda persona tendrá más conocimientos al final del año. Por eso, la cantidad no importa tanto como la calidad.  Cuanto más rápido intentes aprender nuevos conceptos, más te costará aprenderlos.

Los tres principios sobre los que gira el curso son:

  1. Maximizar el tiempo de lectura es simple pero no es fácil
  2. Es más importante el esfuerzo que los sistemas
  3. Ser consciente de lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo

Leer activamente y cómo seleccionar libros excelentes

En este primer módulo se habla de la importancia de leer activamente, comparada con leer de manera pasiva. Para entender ambos conceptos, ponen un ejemplo muy simple. Cuando lees una novela de aventuras, por ejemplo, tumbado en tu cama, estás leyendo de manera pasiva. Esta manera de leer es genial para entretenerte, pero no te servirá para aprender y entender nuevos conceptos.

Una vez tienes clara cuál es la manera correcta de leer para incrementar tu sabiduría, el siguiente paso es aprender a elegir libros de calidad.

Estas son algunas de las fuentes que puedes usar para elegir libros:

  1. Recomendaciones de amigos a quienes admiras o cuyos conocimientos sobre un campo concreto que tú quieres aprender respetes.
  2. Online: de sitios web como Farnam Street, Brainpickings, Stratechery; o recomendaciones de libros que hayan hecho las personas a las que sigues fervientemente y que puedas encontrar en google o escuchando alguno de sus podcasts. En mi caso, me fío de recomendaciones de gente como Ryan Holiday, Tim Ferriss, James Altucher. También, en los podcasts The Tim Ferriss Show, The James Altucher Show, The Knowledge Project, The School of Greatness, Mixergy, etc. si el entrevistado me transmite confianza y saber sobre un tema en concreto, anoto los libros que recomiende a lo largo de la entrevista, para estudiarlos más adelante, siguiendo el proceso que comentaré, y decidir si los incorporo a mi lista de futuras lecturas.
  3. Bibliografías y referencias que figuren en los libros que ya has escogido.

Yo solía pensar que compraba demasiados libros. Llegaba incluso a sentirme abrumado por la cantidad de cosas que quería aprender y el poco tiempo que disponía para leer. Sin embargo, en el curso destierran esa sensación de un plumazo. De hecho, consideran los libros por leer como la parte más importante de una librería. Son un recordatorio de todas las cosas que aún no sabemos. Son inspiración. A esta librería de pendientes, Nassim Taleb la llama “Antilibrería”.

Antilibrería

Finaliza el capítulo señalando tres cosas muy importantes que necesitarás si quieres convertirte en un gran lector:

  1. Mentalidad de convertirte en un lector para toda la vida
  2. Hábito de lectura consistente
  3. Coraje para seguir tu curiosidad, te lleve donde te lleve

Antes de leer

Aquí entramos en materia, por fin. Una vez ya tenemos claro cómo elegir libros, nos quitamos el sentimiento de culpa por comprar demasiados, vamos a empezar a aprender a leer para retener los conocimientos.

Normalmente, si eres como yo, empiezas un libro y vas directo a la primera página. En mi caso, incluso me salto el prólogo y voy directo a lo que el autor expresa. Ahora te explicaré por qué esto es una mala idea.

Lectura de inspección

Primero, es necesario realizar lo que en el curso llaman una “lectura de inspección”. Hacerse determinadas preguntas. Se supone que hemos resuelto ya la duda sobre si el libro merecerá nuestro tiempo, siguiendo los filtros del punto anterior. Si no, vuelve a preguntarte “¿Vale la pena dedicarle tiempo a este libro?” Una vez aclarado este punto y respondido de manera afirmativa, tienes que decidir si vas a leer el libro entero o solo algunos capítulos.

Para ello, nos iremos al índice del libro para descubrir qué tema aborda. También veremos cómo construye su argumento el autor y las partes en que divide el libro. Por último, decidiremos qué partes de su argumentación nos interesan como lectores. Todo este proceso debería tomarnos entre 5 y 10 minutos únicamente. Además, podemos leer el inicio de algunos capítulos. Ir al final para ver cómo construye la conclusión el autor. Esto no es una novela, no pasa nada por leer el final antes de tiempo 🙂

Por ejemplo, en el libro “The Coaching Habit” tras una lectura de su índice, veo que el autor señala siete preguntas clave para ser un buen líder. Cada pregunta es un capítulo. Entre capítulos, da consejos y recomendaciones para trabajar esas preguntas. Inicialmente, decido que voy a leer solo los capítulos de las preguntas, porque me doy cuenta que los capítulos intermedios contienen enseñanzas que ya conozco.

Entiende la estructura, las partes y el argumento del libro

Después de la lectura de inspección, deberías ser capaz de escribir/exponer el argumento básico del libro en una o dos frases. ¿Conoces bien la estructura que tiene? ¿Las partes en las que se divide? Pues bien, llega el momento de decidir qué partes son las que vas a leer.

Por si no había quedado claro, no pasa nada si no se lee el libro entero. A veces, solo con algunos capítulos tendremos la información que necesitamos. Otras, después de leer los capítulos que queríamos, nos daremos cuenta que los que no hemos leído son interesantes y los leeremos también.

Pensamiento crítico: leer para aprender

Recordar lo que leemos e involucrarse en el libro es lo que realmente importa en este punto. Para ello, tendremos en cuenta estas tres partes:

  1. Involúcrate con el texto

    Para involucrarte con el texto, la mejor manera es mantener un diálogo con el autor. ¿Estás de acuerdo con lo que dice? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Cómo encaja con lo que sabes sobre ese tema?

    Ten mucho cuidado aquí con los grandes autores porque su prosa puede llevarte a confusión. Es más fácil que estés de acuerdo con ellos aunque estén equivocados. Esto es debido a que las grandes anécdotas pueden insertar ideas en tu cerebro con mucha facilidad. Pero que sean buenas anécdotas no quiere decir que sean verdad. No te olvides de preguntarte: ¿es esta idea correcta?

  2. Haz un análisis simple

    A medida que vas leyendo el libro es importante que vayas tomando notas. No tengas miedo de escribir en los laterales del libro, en las portadas de los capítulos. Estas notas son algo a lo que podrás acudir en el futuro. También son una manera de incrementar tu compromiso con la lectura.

    Para asegurarte que estás entendiendo lo que lees, cuando finalices un capítulo es bueno que hagas un resumen de los puntos principales. Para ello, en el curso se recomienda utilizar la denominada Técnica Feynman. Hay una diferencia muy grande entre saber el nombre de algo y saber algo. El físico ganador del Premio Nobel Richard Feynman conocía muy bien la diferencia entre ambas y esa fue una de las razones más importantes de su éxito. Para ello, creó una fórmula para aprender y asegurarse que comprendía los conceptos mejor que cualquiera.

    Básicamente, estos son los 4 pasos:

    1. Elige un concepto
    2. Enséñalo a un niño
    3. Identifica faltas de datos y vuelve a leer el material original
    4. Revisa la explicación y simplifícala

    Mientras haces estos resúmenes y lees los capítulos, es también un buen momento para añadir notas en el índice. Para escribir las ideas principales y construir tu argumento.

    Cuando acabes de leer el libro, déjalo durante una semana o dos. Así, las ideas se asientan en tu cerebro.

  3.  Retorna al libro

Pasado ese tiempo, vuelve al libro, a tus notas, a todo lo que has escrito. Diseña un buen sistema de archivo de la información de los libros. Puede ser en papel y por carpetas. Pueden ser notas en Evernote. Lo que te funcione mejor.

Avances exponenciales: leer sobre un tema concreto

La primera clave es entender que para tener un conocimiento profundo de cualquier cosa, se tiene que leer más de una opinión sobre ello. Sea un artículo o un libro, no hay una fuente definitiva de todo el conocimiento o de todos los argumentos de ese tema concreto.

Seguro que conoces a gente que lee un artículo o un libro y se cree el mayor experto del mundo en ese tema (sí, yo mismo he sido culpable de eso, ¡lo reconozco!). Como resultado de este comportamiento, muchas veces se nos puede pillar por sorpresa con argumentos contrarios. Por ello, es necesario leer varios libros o artículos sobre un tema para conocer todos los puntos de vista, enfrentarlos y, con ese conocimiento, construir nuestra propia opinión.

Es muy sencillo elegir un solo libro y regurgitar la opinión que de él se extrae, pero como ves, va totalmente en contra de un conocimiento profundo de la materia.

Nuestro objetivo como aspirantes a grandes lectores es conseguir una gran fluidez cuando abordamos un tema y aprender a relacionar los conceptos. Sobre todo, cuando se trata de ideas esenciales sobre cómo funciona el mundo. Una de las maneras en que se consigue esto es leyendo “asintópicamente”, como lo denominaba Mortimer Adler.

Aunque te requerirá mucho tiempo, el esfuerzo valdrá la pena.

Estos son algunos de los pasos que puedes seguir:

  1. Elige un tema en concreto que te interese
  2. Selecciona 5 libros de calidad sobre ese tema
  3. Haz una lectura de inspección de ellos. Resalta las diferentes estructuras. Vocabulario. Las partes que te resulten más interesantes.
  4. Identifica tus necesidades de aprendizaje. Señala qué secciones leerás de los libros.
  5. En qué coinciden los autores. En qué discrepan. Qué opinas tú y por qué.

Conclusión

Lo primero que me vino a la mente nada más acabar el curso y empezar a poner en práctica las enseñanzas es la cantidad de tiempo que he perdido leyendo de manera pasiva. Los conocimientos que he dejado de adquirir, pese a las horas dedicadas.

Después, una vez pasó la rabia, la alegría de comprobar cómo, usando la lectura inspeccional y la técnica Feynman, era capaz de decidir qué partes me interesaban de verdad, ir al grano y aprender nuevos conceptos sin olvidarlos al cabo de unos pocos días.

Para mí, ha sido uno de los mejores, si no el mejor curso que he hecho y vale cada euro pagado por él. 

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