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Meditacion para mejorar tu vida

Meditacion. Lo primero que a mí me venía a la mente al oír esa palabra era dejar la mente en blanco. Eso fue mucho antes de que me interesara por esa práctica. Otros asocian meditacion a pensar sobre algún problema. A darle vueltas. Es normal, así es como la RAE lo define.

Pero si se piensa en la definición que dan los budistas, la meditacion es una práctica a través de la cual un individuo usa técnicas, tales como centrar la atención de la mente en un objeto concreto, pensamiento o actividad (por ejemplo, la respiración), para conseguir un estado de claridad mental y calma emocional.

¿Cuándo empecé a meditar?

Hace ya dos años. Exactamente, fue un 20 de Septiembre de 2016. Luego sabrás por qué lo sé .

meditacion

¿Cómo y cuándo practico la meditacion?

Uno de los mitos es que para meditar hay que sentarse en una especie de postura de loto. En el suelo. Nada más lejos de la realidad. En mi caso, ¡sería incomodísimo! No habría podido meditar las veces que he meditado ya. Eso no quiere decir que no se pueda hacer así, pero no es un requisito.

Yo me siento en una silla normal y corriente. Pongo mis manos sobre mis piernas. Intento tener la espalda recta y la cabeza mirando al frente. Eso, en cuanto a la postura que a mí me resulta más cómoda para la meditacion.

Sobre la hora del día, a mí personalmente me ayuda meditar a primera hora. Es una de las anclas diarias que uso para ponerme en marcha y abordar todo lo que viene después. Otro día os hablaré de mis anclas diarias. Cosas que hacen que me ponga en marcha cada día. Aunque luego no salga todo como quisiera, al menos pienso que ha sido un día en el que he avanzado algo. Pero divago.

Si bien la fácil postura y realizar la meditacion casi siempre en el mismo momento ayudan a establecer el hábito, la clave sin duda está en la aplicación que uso. Podría haber leído libros sobre meditar. Haber seguido tutoriales de youtube. Pero dudo mucho que hubiese tenido la constancia que he tenido si no hubiese sido gracias a la app de Headspace.

Headspace, mi app ideal para la meditacion

Esta app, en inglés de momento, fue creada por Andy Puddicombe, un ex monje budista, escritor, conferenciante y profesor de meditacion y mindfulness. Es tan fácil de usar y, sobre todo al principio, te guía tanto en la práctica, que consigue que antes de que te des cuenta, meditar a diario se haya convertido en un hábito más.

Existen otras aplicaciones que he usado, como Calm, El Mindfulness. Pero, para mí, ninguna llega al nivel de la primera. Además del paquete inicial donde te enseñan a través de videos y en las propias sesiones en qué consiste la meditacion, tienes cientos de paquetes para meditar según el tema al que te quieras enfocar. Rabia, ira, estrés, deporte, etc.

Puedes hacer seguimiento de todas las sesiones que has realizado. El tiempo total meditado. Y la racha que llevas de sesiones de meditación consecutivas, que siempre ayuda a seguir, incluso los días que no apetece.

¿Cuánto dura mi sesión de meditacion?

Yo soy, aunque no lo parezca, bastante nervioso. De normal, aunque esté haciendo algo, me cuesta estar sentado durante un tiempo. Imagínate estar sentado sin hacer nada más que respirar e intentar que tu mente no se vaya volando de un pensamiento a otro. Se me hacía difícil.

Por eso, decidí empezar con las sesiones de 5 minutos. Eran muy llevables, porque en todo momento se me guiaba sobre qué hacer y en qué centrar mi atención. Según iban pasando las sesiones y me sentía más cómodo con el hecho de estar sentado quieto y tranquilo, iba aumentando los minutos. En poco tiempo, pasé a meditar 10 minutos. Ahí estuve casi durante el primer año, hasta que a finales de 2017 pasé a 15 minutos. Actualmente, medito 20 minutos cada día.

Como toda práctica, la meditacion mejora conforme más se va ejercitando. En mi caso, sé que he estado realmente concentrado, en vez de darle vueltas a las cientos de cosas que me preocupan, cuando noto que escalofríos recorren mi espalda. Es curioso y, la verdad, no es algo que haya comentado con otra gente que medita. Pero hay una correlación del 100% entre esos escalofríos y notarme en un nivel superior de calma y tranquilidad después de meditar.

Al igual que sucede cuando haces deporte o cuando trabajas, no todos los días rindo al máximo. Hay días que los 20 minutos se hacen eternos o pero aún, se pasan muy rápido pero porque la cabeza no ha parado de saltar de un pensamiento a otro, sin centrarse en la técnica en concreto del ejercicio.

¿En qué consiste una sesión de meditacion?

Hablando de técnicas, se usan varias. Las más comunes son la respiración, la observación y la visualización.

– La respiración se basa en centrar toda la atención en el movimiento del cuerpo al respirar. Se siguen las inspiraciones y espiraciones. En muchas de las sesiones, además, se cuentan hasta llegar a 10 y luego se empieza de nuevo. Esto permite concretarse con más facilidad. En los niveles avanzados uno solo se centra en el aire entrando y saliendo.
– A través de la observación se dirige la atención a un determinado punto del cuerpo. A veces, esta atención consiste en desplazarse a lo largo de una zona, otras, se centra en un punto fijo.
– Siguiendo la técnica de visualización, lo que se hace es imaginar en nuestra mente un escenario, de la manera más vívida posible. Para mí, esta es la técnica más difícil y con la que más me distraigo en mis propios pensamientos.

flores de loto rosas

¿Qué beneficios he observado gracias a mi práctica diaria de meditacion?

Esta es la parte más importante. Los que me seguís a menudo, sabéis que me gusta probar cosas. Ya sea sobre alimentación, deporte, bienestar, cualquier cosa que crea que me puede beneficiar de algún modo, merece la pena ser probada.

He probado muchas cosas las cuales no me han reportado ninguna mejora y, por eso mismo, no las he incorporado en mis hábitos diarios. Con la meditacion, sin embargo, pasa todo lo contrario. La lista de beneficios es tan grande que, aunque haya habido periodos en los que me ha costado ser constante, es una práctica que no pienso abandonar nunca.

Existen multitud de estudios sobre los beneficios de la meditacion. Seguro que, si la práctica se extiende, cada vez saldrán más. Los más conocidos son la reducción del estrés y la mejora de la capacidad de foco y atención.

Además de estos, yo he notado que me sirve para controlar mis impulsos. Una cosa que me saca de quicio es alguien maleducado o que me habla mal. Antes me costaba mucho no responder de forma igualmente grosera. Ahora es un impulso que controlo mucho, casi al 100% :). Hasta soy capaz de responder con una sonrisa, como si no hubiese pasado nada. Otro ejemplo es a la hora de conducir, antes perdía los nervios con facilidad, pitaba e insultaba incluso, mientras que ahora no me afecta. ¡Creo que ni aun teniendo un accidente, en el que la culpa fuese claramente de la otra persona, me alteraría!

La combinación de meditacion y estoicismo

Sí que es verdad que esta práctica de meditacion la he combinado los últimos meses con la lectura de “The Obstacle is the Way”, una joya de libro sobre estoicismo. Y ahí ha sido cuando los beneficios se han multiplicado de manera exponencial, pero antes de ello ya los había notado. Esto será materia de otro post también, porque tal como escribo, me doy cuenta que son dos aprendizajes muy complementarios.

Aún así no creo que, por mucho conocimiento que haya adquirido con ese libro, los resultados hubiesen sido tan buenos. Además, como me sucede con la comida, en apenas dos semanas empiezas a notar mejoras. Te sientes más calmado, con menos estrés.

La meditacion como algo práctico

Como resumen, quiero desmitificar la práctica de la meditacion a algo religioso, espiritual, elevador o como lo quieras llamar. Para mí, no me supone ninguna conexión con algo que vaya más allá de mi propia persona y de estar más presente en lo que hago en mi día a día. Es una práctica que me permite estar más calmada, no sobre reaccionar y, para una cabeza como la mía a la que a veces le cuesta no estar pensando en cosas del pasado o en cosas que haré en el futuro, le da un respiro y la centra, con todos los beneficios anteriores que conlleva.

Por eso, si sufres estrés en el trabajo, te cuesta dominar tus impulsos o te cuesta centrarte cuando estás haciendo determinada tarea, empezar a meditar es una práctica que seguro que te ayuda a mejorar. ¡Te la recomiendo!