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Crea hábitos para toda la vida

Todos hemos intentado conseguir hábitos nuevos, que sean saludables, por ejemplo, con la intención de incorporarlo a nuestra rutina y que se convierta en una identidad con la que nos identificamos. ¿Por qué cuesta tanto hacerlos sostenibles?

Los que me seguís desde hace tiempo o me conocéis, sabéis todo lo que he cambiado desde hace cinco o seis años. No comer gluten, luego no comer azúcar. Dejar los lácteos. Meditar a diario. Escribir páginas matutinas. Leer más. Hacer ayunos intermitentes. Ser más productivo en mi empresa. Todos esos hábitos que he conseguido incorporar en mi vida los he logrado gracias a estos cuatro sencillos pasos.

¿Cómo creo nuevos hábitos?

Siempre que intento incluir nuevos hábitos en mi vida, sigo este planteamiento:

Nuevos hábitos: empieza por poco

Empezar por poco

¿Verdad que si piensas en hacer ejercicio durante una hora cuando llevas años sin entrenar lo ves un mundo? ¿Qué me dices de sentarte tú solo a meditar 30 minutos cada día? ¡Es muy difícil que cualquiera de esas dos cosas suceda, de buenas a primeras!

Por eso, la mejor manera de conseguir repetir hábitos hasta que se conviertan en parte de nosotros es empezar por algo tan pequeño que no puedas decir que no lo vas a hacer.

  • Si quieres hacer ejercicio, empieza por una rutina de 15 minutos 1 día a la semana.
  • ¿Te gustaría meditar? Prueba cinco minutos al día.
  • Si te gustaría comer mejor, empieza cambiando un par de desayunos.

Lo más complicado suele ser empezar. Por eso, cuanto más fácil te lo pongas, menos excusas encontrarás y menos te costará. Una vez has empezado, la sensación de estar intentándolo te empujará a avanzar.

Aumentar poco a poco

Un error muy normal cuando estamos empezando es querer saltar de un poquito a mucho, sin haber asentado los hábitos. Si haces eso, es muy probable que empieces a fallar, porque todavía no has podido incorporar esa rutina del todo y mentalmente no estás acostumbrado a ella. Tu fuerza de voluntad y motivación todavía no son lo suficientemente fuertes.

Además, tendemos a despreciar las ganancias graduales, cuando en realidad aumentar poco a poco, cada día o cada semana, nos puede llevar a un nivel muy superior en el plazo de un solo año. Piénsalo de esta manera: una ganancia de un 1% diario a lo largo de 70 días, supone ser el doble de bueno. En un año, ¡37 veces!

Si fallas, recupérate rápido

Si fallas, recupérate rápido

Este es quizá el punto más importante para mí. Siempre va a haber ocasiones en las que las exigencias del día a día impidan que puedas realizar el hábito. Los imprevistos suceden.

Es clave, por eso, retomar nuestros hábitos recién establecidos tan pronto como sea posible. Si estás empezando a ir al gimnasio y fallas un día, haz lo imposible por ir al siguiente.

Mentalmente, un día perdido no supone nada, pero cuando acumulas dos o tres, tu mente empieza a olvidarse de los hábitos y deja de reconocerlos como algo rutinario. Igual que a lo largo del tiempo la acumulación de mejoras da unos resultados espectaculares, si empiezas a acumular una pérdida de los hábitos, pronto perderás todo lo ganado.

Sé paciente y adhiérete a un ritmo que puedas sostener

Del mismo modo que empezar por algo muy grande o intentar incrementar en gran medida no ayudan a conseguir buenos hábitos, no tener paciencia puede suponer una barrera a nuestra mejora.

Las ganancias se consiguen día a día, semana a semana. Puedes estar seguro que, si dejas pasar el suficiente tiempo y sigues mejorando, los resultados llegarán. Cuanto más tiempo pase, más y mejores serán.

Yo suelo obsesionarme mucho con el resultado final y con conseguirlo ya. Pero así no es como funcionan las cosas. Antes de ver resultados, hay que dedicar unas horas a entrenar, leer, lo que sea. Quererlo lograr ya nos sitúa en un plano de impaciencia y frustración por todavía no haber llegado donde aspiramos que puede hacer que fallemos en nuestra rutina.

Por eso, es mejor ir poco a poco, saber que, mientras sigamos siendo fieles a nuestra rutina, los hábitos se están creando y que, antes que nos demos cuenta, estaremos donde queríamos y pensando en qué nuevos hábitos incorporar o cómo aumentar los que ya forman parte de nuestro día a día.