, ,

Crea hábitos para toda la vida

Todos hemos intentado conseguir hábitos nuevos, que sean saludables, por ejemplo, con la intención de incorporarlo a nuestra rutina y que se convierta en una identidad con la que nos identificamos. ¿Por qué cuesta tanto hacerlos sostenibles?

Los que me seguís desde hace tiempo o me conocéis, sabéis todo lo que he cambiado desde hace cinco o seis años. No comer gluten, luego no comer azúcar. Dejar los lácteos. Meditar a diario. Escribir páginas matutinas. Leer más. Hacer ayunos intermitentes. Ser más productivo en mi empresa. Todos esos hábitos que he conseguido incorporar en mi vida los he logrado gracias a estos cuatro sencillos pasos.

¿Cómo creo nuevos hábitos?

Siempre que intento incluir nuevos hábitos en mi vida, sigo este planteamiento:

Nuevos hábitos: empieza por poco

Empezar por poco

¿Verdad que si piensas en hacer ejercicio durante una hora cuando llevas años sin entrenar lo ves un mundo? ¿Qué me dices de sentarte tú solo a meditar 30 minutos cada día? ¡Es muy difícil que cualquiera de esas dos cosas suceda, de buenas a primeras!

Por eso, la mejor manera de conseguir repetir hábitos hasta que se conviertan en parte de nosotros es empezar por algo tan pequeño que no puedas decir que no lo vas a hacer.

  • Si quieres hacer ejercicio, empieza por una rutina de 15 minutos 1 día a la semana.
  • ¿Te gustaría meditar? Prueba cinco minutos al día.
  • Si te gustaría comer mejor, empieza cambiando un par de desayunos.

Lo más complicado suele ser empezar. Por eso, cuanto más fácil te lo pongas, menos excusas encontrarás y menos te costará. Una vez has empezado, la sensación de estar intentándolo te empujará a avanzar.

Aumentar poco a poco

Un error muy normal cuando estamos empezando es querer saltar de un poquito a mucho, sin haber asentado los hábitos. Si haces eso, es muy probable que empieces a fallar, porque todavía no has podido incorporar esa rutina del todo y mentalmente no estás acostumbrado a ella. Tu fuerza de voluntad y motivación todavía no son lo suficientemente fuertes.

Además, tendemos a despreciar las ganancias graduales, cuando en realidad aumentar poco a poco, cada día o cada semana, nos puede llevar a un nivel muy superior en el plazo de un solo año. Piénsalo de esta manera: una ganancia de un 1% diario a lo largo de 70 días, supone ser el doble de bueno. En un año, ¡37 veces!

Si fallas, recupérate rápido

Si fallas, recupérate rápido

Este es quizá el punto más importante para mí. Siempre va a haber ocasiones en las que las exigencias del día a día impidan que puedas realizar el hábito. Los imprevistos suceden.

Es clave, por eso, retomar nuestros hábitos recién establecidos tan pronto como sea posible. Si estás empezando a ir al gimnasio y fallas un día, haz lo imposible por ir al siguiente.

Mentalmente, un día perdido no supone nada, pero cuando acumulas dos o tres, tu mente empieza a olvidarse de los hábitos y deja de reconocerlos como algo rutinario. Igual que a lo largo del tiempo la acumulación de mejoras da unos resultados espectaculares, si empiezas a acumular una pérdida de los hábitos, pronto perderás todo lo ganado.

Sé paciente y adhiérete a un ritmo que puedas sostener

Del mismo modo que empezar por algo muy grande o intentar incrementar en gran medida no ayudan a conseguir buenos hábitos, no tener paciencia puede suponer una barrera a nuestra mejora.

Las ganancias se consiguen día a día, semana a semana. Puedes estar seguro que, si dejas pasar el suficiente tiempo y sigues mejorando, los resultados llegarán. Cuanto más tiempo pase, más y mejores serán.

Yo suelo obsesionarme mucho con el resultado final y con conseguirlo ya. Pero así no es como funcionan las cosas. Antes de ver resultados, hay que dedicar unas horas a entrenar, leer, lo que sea. Quererlo lograr ya nos sitúa en un plano de impaciencia y frustración por todavía no haber llegado donde aspiramos que puede hacer que fallemos en nuestra rutina.

Por eso, es mejor ir poco a poco, saber que, mientras sigamos siendo fieles a nuestra rutina, los hábitos se están creando y que, antes que nos demos cuenta, estaremos donde queríamos y pensando en qué nuevos hábitos incorporar o cómo aumentar los que ya forman parte de nuestro día a día.

,

¿Por qué actúas como actúas?

¿Cuántas veces te has preguntado por qué no fuiste capaz de impedirlo? ¿Cuántas qué necesidad tenías de hacer esa cosa X, con las consecuencias negativas que luego implicó? O, al contrario, ¿qué fue lo que te motivó a dar el 100% y conseguir el mayor éxito de tu vida? La clave está en las necesidades humanas.

Si alguien trabaja 18 horas al día, sin descanso, es porque tiene una razón para hacerlo. Si una persona intenta suicidarse, tiene una razón para ello. Cuando alguien engaña a su pareja, también la tiene. No intento aquí justificar ningún comportamiento, sino tratar de explicar por qué actuamos como actuamos, para ser más conscientes todos de las motivaciones detrás de esos actos y poder dirigir nuestro foco hacia alternativas que, en vez de un impacto negativo o neutro sobre nosotros o los que nos rodean, tengan un impacto positivo.

Tony Robbins, coach de Barack Obama u Oprah Winfrey entre otros, y orador motivacional, vio que había unos patrones que guiaban las actuaciones de las personas. Una vez que conoces esos patrones que guían tu vida, puedes saber cómo enfocarlos a acciones que te reporten más felicidad en vez de sumirte en más caos.

Todos tenemos los mismos patrones, pero no los valoramos igual. Y es en esa valoración donde está la clave de por qué actuamos así. Tan importantes son estas motivaciones que la gente deja de lado sus metas y sueños solo por satisfacer sus necesidades. Incluso puede dejar de lado sus valores, por satisfacer esas necesidades.

Si cualquier comportamiento, bueno o malo, satisface tres de esas necesidades, te volverás adicto a él. No importa cuánto te perjudique, seguirás cayendo en esa manera de proceder, hasta que no encuentres alternativas que consigan satisfacer esas mismas necesidades.

Las seis necesidades humanas son:

  1. Seguridad
  2. Variedad
  3. Importancia
  4. Amor y conexión
  5. Crecimiento
  6. Contribución

Seguridad

La primera necesidad humana es la necesidad de seguridad. Necesitamos sentirnos que controlamos nuestras vidas y lo que viene después para sentirnos seguros. La necesidad de comodidad básica, de evitar el dolor y el estrés y también de crear placer. Afecta a los riesgos que estamos dispuestos a tomar en nuestra vida (en nuestro trabajo, nuestras inversiones o en nuestras relaciones).

Cuanto más alta sea tu necesidad de seguridad, menos riesgos estarás dispuesto a correr. Puedes buscar seguridad siguiendo un determinado ritual cada mañana. O puedes buscar seguridad en tu pareja. La gente que valora la seguridad por encima de cualquier otra necesidad, se vuelve loca cuando algo cambia, por ejemplo.

Necesidades humanas

Variedad

Ya lo dice el refrán, “la variedad es la salsa de la vida”. ¿Qué pensarías si, de antemano, sabes con certeza todo lo que te va a suceder en el futuro? ¡Qué aburrimiento! Es por eso que necesitamos en nuestras vidas algo de variedad.

Como dice Tony en uno de sus programas de mentoría, déjame que te pregunte una cosa: ¿Te gustan las sorpresas? Si has contestado que sí, ¡te estás engañando! Te gustan las sorpresas que quieres. Las que no quieres, las llamas problemas. Aun así, los problemas también son necesarios para poner algo de fuerza en tu vida. No puedes crecer personalmente si no te enfrentas a esos problemas.

¿Cómo consigues variedad? Aprendiendo algo nuevo. Teniendo una conversación profunda con un amigo. Estableciendo una nueva meta. Pero también puedes conseguir variedad de maneras negativas: emborracharte hasta perder el control, tener una aventura. La cuestión clave es descubrir cómo son tus maneras de conseguir variedad (negativas, neutrales o positivas) y sustituir aquellas que no te dan los resultados que querrías por nuevas que te permitan crecer. Esto es especialmente importante es alguien cuya primera necesidad humana es la variedad. Son personas que, caminando en la mala dirección, pueden caer profundo, pero dirigidos en la buena, pueden alcanzar lo que se propongan.

Importancia

La necesidad de sentirse importante, único, es algo que todos tenemos en un momento dado. A nadie nos gusta la sensación de pasar por la vida sin haber dejado una mínima huella, aunque sea en nuestros seres queridos.

¿Cómo se consigue esa relevancia? Puede ser convirtiéndote en alguien rico. O en alguien con muchas carreras universitarias o muchos idiomas. Puedes ser relevante en redes sociales. Gastar mucho dinero en cosas que realmente no necesitas puede ser una manera de dar significado a tu vida. O conseguir comprar gangas por internet.

Amor y conexión

El amor mueve la vida. Es lo que más necesitamos y queremos. Hay estudios que demuestran que la gente que se siente conectada y querida en una comunidad (sea su familia, sea la iglesia, la que sea) vive más quela gente solitaria. De hecho, la gente que se siente totalmente sola tiene peor salud que un fumador habitual.

Cuando sientes amor, te sientes invencible. Pero si pierdes ese amor, sientes un dolor tan grande que muchas veces buscas conexión con gente, que son las migajas del amor. Puedes sentir completa esa necesidad de amor o conexión mediante la intimidad con otra persona, con un amigo, rezando, andando por la naturaleza. Y, si nada funciona, ¡siempre puedes comprar un perro!

Estas cuatro necesidades son las que Tony denomina necesidades dela personalidad. Todos encontramos maneras de cumplirlas, trabajando más, buscando problemas y compartiéndolos, racionalizando lo que nos pasa. Pero las dos necesidades que faltan son necesidades del espíritu. Son más raras, no todos las cumplimos. Pero cuando las conseguimos satisfacer, llegamos a un estado de realización personal superior.

Crecimiento

Si no estás creciendo, te estás muriendo. Si una relación no crece, si tu empresa no crece, si tú no creces, da igual cuánto dinero tengas en el banco, cuántos amigos tengas, cuánta gente te quiera, que no experimentas una sensación de realización personal.

Contribución

Aunque pueda sonar extraño, el secreto de la vida es dar a otros. Vivimos en una sociedad muy egoísta, que rara vez encuentra tiempo para dedicarlo a otraspersonas. Pero cuando experimentas con ello, te das cuenta que esa sensación de pertenencia, de ayuda a los demás, te lleva a un estado emocional superior. Además, cuando contribuyes a una causa, por pequeña que sea, retroalimentas algunas de las necesidades anteriores, como la necesidad de conexión y amor, o la de diversidad, por hacer algo distinto a lo que habitualmente estás acostumbrado.

El significado dela vida no está en lo que consigues, sino en lo que das.

Espero que, gracias a conocer estas necesidades humanas, en vez de juzgar los comportamientos de la gente, veas los intentos de cumplir sus necesidades. Y cuando la gente hace cosas estúpidas, entiendas que solo lo hacen porque están desesperados por rellenar esas necesidades no cumplidas. Como ahora ya conoces las 6 necesidades básicas, puedes ser más compasivo y empático. Y es una herramienta que puede servirte desde ya para dirigir tu vida de una mejor manera. ¡Ojalá yo la hubiese conocido a tiempo!

Rutinas matutinas de la gente exitosa

Os contaba en un post sobre hábitos que, en mi caso, cómo empiezo el día marca toda la diferencia. Las rutinas matutinas son lo que me ayuda a poder hacer el trabajo difícil, empezar centrado y que mis días sean súper productivos.

Te acuestes muy temprano y madrugues o seas una persona nocturna y despertarte temprano no vaya contigo, lo cierto es que en un determinado momento, tu día empezará y de cómo empiece depende, en gran medida, que éste sea exitoso o no.

Sí que hay estudios que demuestran que las personas que viven más alineadas a su ritmo circadiano (tu reloj interno que se ajusta a la puesta y salida de sol) suelen dormir mejor. Por eso, se levantan con más energía y son más proactivas. ¡Si eres una persona nocturna, quizá quieras empezar a experimentar un cambio!

Al levantarte temprano, dispones tiempo para hacer muchas cosas que, si te levantas tarde, cuestan más. Simplemente, porque en ese momento del día todavía no ha empezado a sonar tu teléfono, no empiezan a entrar emails con cosas urgentes que hay que solucionar. En definitiva, no estás todavía en el estrés diario y puedes dedicar el tiempo a lo que tú hayas decidido dedicarlo. Ya sea meditar, ejercitarte o prepararte un desayuno saludable. ¡O las tres!

Rutinas matutinas de la gente exitosa

Las rutinas matutinas de las personas exitosas

Hoy quiero poneros unos ejemplos de rutinas matutinas que algunas personas exitosas han realizado y que les han servido para conseguir sus objetivos:

Steve Jobs

Al fundador de Apple no se le conocen rutinas matutinas concretas, pero sí que dio esta clave que me parece interesante mencionar aquí. Fue en su famoso discurso en la Universidad de Stanford, que seguro has visto: “Durante los últimos 30 años me he mirado en el espejo cada mañana y me he preguntado a mí mismo: si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”

Steve Jobs

Arianna Huffington

La periodista y fundadora del Huffington Post explica que “una parte importante de su ritual es lo que NO hago. Cuando me despierto, no empiezo el día mirando mi móvil. En vez de eso, me tomo un minuto para respirar profundamente, mostrar agradecimiento y fijar mi intención para el día. Después, medito o realizo ejercicios de yoga”.

Howard Schultz

El fundador de Starbucks pasea a sus tres perros nada más despertarse, después hace de 30 a 60 minutos de ejercicio y luego desayuna con su mujer.

Gwyneth Paltrow

La actriz es una firme defensora de la vida sana. Por eso, nada más se levanta se toma un vaso de agua caliente con limón. Después, despierta y viste a sus hijos. Los lleva al colegio. Toma un momento para leer y responder email de trabajo. Y, finalmente, va al gimnasio de 10:00 a 12:00.

Richard Branson

El fundador de Virgin se levanta temprano por la mañana, a las 5:00, esté donde esté. Después, organiza su día. Hace ejercicio. Y acaba desayunando con su familia. “Este ritual me coloca a estar en un estado mental idóneo para afrontar mis negocios”.

Rutinas matutinas de Tony Robbins

Tony Robbins

Probablemente, el mejor coach de todos los tiempos, Tony Robbins sigue esta rutina:

  • Se levanta por la mañana se da un baño con agua caliente e inmediatamente, se sumerge en una piscina de agua a 5 grados.
  • Toma unos minutos para mostrarse agradecido por tres cosas
  • Medita y siente la presencia de Dios, de energía, (o como quieras llamarlo) limpiando su cuerpo y todas aquellas cosas que tienen que solucionarse en su vida
  • Piensa en sus “Tres para crecer”, tres cosas que va a hacer ese día y que le permitirán mejorar como persona

Julia Cameron

La directora de cine, escritora y profesora, es muy famosa por su recomendación para desbloquear la creatividad mediante las “páginas matutinas”. Es un ejercicio que propone a todos sus alumnos (algunos de los cuáles son afamados pintores, escritores, artistas en general) que consiste en tres páginas escritas a mano, nada más despertarte.

Jack Dorsey

El fundador de Twitter se levanta a las 5 de la mañana, medita durante 30 minutos, hace tres repeticiones de un ejercicio físico de 7 minutos y, después, desayuna.

Tim Ferris

En su libro, Tools of Titans, Tim Ferriss dice que si cumple 3 de estas 5 rutinas, ya siente que ha ganado la mañana y, con ello, el día.

  • Hacer la cama (menos de 3 minutos)
  • Meditar (de 10 a 20 minutos)
  • Hacer de 5 a 10 repeticiones de algún ejercicio físico (menos de 1 minuto)
  • Preparar “Titanium Tea” (2-3 minutos – una mezcla de té negro y verde con jengibre y cúrcuma)
  • Escribir páginas matutinas o un 5-minute-journal (de 5 a 10 minutos)

Ya ves que con 25 minutos, o menos, él considera que tiene su día bien encaminado. ¡Es mucho más sencillo de lo que piensas!

Como ves, muchas de las rutinas matutinas de gente exitosa tienen similitudes. Meditación, planificación, visualización, desayunar en familia, ejercicio físico, son algunos hábitos que podrías introducir en tu mañana.

¿Qué rutina me funciona a mí?

  1. Beber un vaso de agua con limón
  2. Prepararme un té
  3. Meditar
  4. Escribir morning pages
  5. Utilizar foam roller

Una vez he realizado esta rutina, prosigo según haya previsto en mi planificación semanal. Algunas mañanas después de eso hago ejercicio, otras voy directo a escribir un post. Sí que intento no saltar directo al email y ponerme con alguna tarea que requiera un uso intensivo de concentración, pues sé que, conforme avanza el día, éstas me resultan más difíciles.

Y tú, ¿tienes alguna rutina matutina concreta? ¿Cuál? ¿Te gustaría introducir algún hábito pero no sabes cómo?

,

3 sencillos trucos para pasar a la acción

A veces veo cómo la gente tiene grandes sueños, pero no se lanza a intentarlos. Y muchas veces el motivo de la inacción es que se comparan con las cosas similares que ya existen. Aquel que quiere escribir un blog, piensa que no podrá hacerlo mejor que su blog favorito. ¿qué sentido tiene lanzarlo, si yo no voy a llegar a escribir así de bien?, se dice. O el potencial fotógrafo piensa que jamás captará la belleza de esas montañas igual que su fotógrafo favorito. Un aspirante a actor que nunca actuará mejor que su ídolo. Un emprendedor que no superará el legado de los grandes empresarios. Ya captas la idea. Y quizá sea cierto, quién sabe. Pero quizá no. Y es esa remota posibilidad la que debería moverte a la acción.

Mi nueva vida de blogger, por ejemplo, se puede dar gracias a estas tres cosas:

  • Hacer el trabajo
  • Ponerme compromisos de tiempo
  • Herramienta para mejorar la creatividad

Pasa a la acción

Solo haz el trabajo. Siéntate y crea. ¡Luces, cámara, acción!

Mi método es bien sencillo. No pienso en ello. Solo actúo. Por ejemplo, cientos de veces me asaltan dudas sobre si soy un escritor lo suficientemente bueno o si mis textos gustarán a alguien. Pero, ¿qué hago? No dejo que eso me impida teclear y ponerme a hacer el trabajo. Suena muy fácil a priori, lo sé.

Pero créeme, no conozco a nadie más procrastinador sobre la faz de la tierra que yo. Durante años, he postpuesto hasta el infinito estudios, trabajos, tareas. Todo lo que puedas imaginar. Creo que de lo poco que he sido capaz de hacer siguiendo un calendario, ha sido la práctica deportiva. Pero si excluyes eso, yo era un desastre para todas las otras cosas. Siempre tenía una excusa a mano. Un libro que leer, unas “pocas” partidas a la play. Quedar con amigos a tomar algo. Tomar el sol. Y la lista podría ser interminable.

Sin embargo, recientemente tomé una aproximación distinta al trabajo, que me está valiendo. En vez de pensar en el resultado final, en mi maravilloso blog con su lead magnet, una lista de correo maravillosa, cursos online que vender… En vez de pensar en todo eso, que me generaba muchísimo estrés porque eran millones de tareas y parecía inabarcable, me centré en una simple y alcanzable tarea.

Escribir un post cada semana. Dos horas semanales dedicadas a escribir y maquetar un post. Encontrar y bloquear 2 de las 168 horas que tiene la semana es algo fácil. Así empecé las primeras semanas. Luego, animado al ver que había cumplido mi cometido durante todo un mes, me animé a lanzar mi primera newsletter. La satisfacción por cumplir estos mini objetivos actúa de canalizadora de una energía superior que nos permite atacar nuevas tareas y, poco a poco, acercarnos más a nuestro resultado final deseado.

Plantea un objetivo muy sencillo:

  • Si quieres hacer ejercicio, 10 minutos tres veces por semana
  • Si te gustaría comer mejor, dos comidas sanas cocinadas por ti a la semana
  • ¿Sueñas con empezar un proyecto? Solo escribe la misión del mismo

Compromiso con terceros

Al reducir al mínimo el esfuerzo, la fricción se reduce también. Si piensas en la maratón que quieres hacer, o en comer sano el 90% de tus comidas, se te hace un mundo comenzar. Usa metas súper asumibles para dar el primer paso.

Ponte compromisos de tiempo y con terceros

Otro truco que me viene muy bien es fijarme un compromiso conmigo mismo y con mi pequeña comunidad de seguidores para publicar un post cada Jueves. Sobre todo, con éstos últimos. Ya os he dicho que a mí mismo me he fallado muchas veces, pero fallar a esas pocas personas que esperáis leer las cosas que digo cada semana, eso no me lo puedo permitir. Esa coacción me sirve para forzarme sí o sí a escribir.

Hay días en los que no me apetece, como a todos. O en los que no encuentro el tema sobre el que me gustaría hablar. Pero el compromiso actúa de manera más fuerte. A mitad artículo, a veces pienso que es malo. Pero me da igual. Yo lo escribo y dejo que salga al mundo. Ya me redimiré la semana siguiente.

Me pasó, por ejemplo, con el post de la semana anterior. Después de 5 artículos escritos, que por los comentarios que me han llegado, han servido en mayor o menor medida, mientras escribía ese último artículo, sentí que estaba escribiendo algo de verdad muy bueno. Algo que podía llegar a tocar a algunas personas. A mí, ciertamente me emocionó. Y los comentarios que he recibido han sido todos muy positivos. Si no hubiese establecido ese compromiso con la gente que me podía leer, si no hubiese tenido ese miedo a que me dijeran “ya has estado un Jueves sin publicar, pronto empiezas a fallar”, seguramente al tercer o cuarto post, al no estar del todo satisfecho con lo que escribía, lo habría dejado.

¿Cuáles podrían ser tus compromisos?

  • Si quieres hacer ejercicio, busca un compañero o una clase a la que apuntarte
  • Para comer mejor, consigue que algún colega de trabajo también quiera y comprometeos entre vosotros
  • Si vas a empezar un nuevo proyecto, cuéntale a tu pareja o mejor amigo los primeros pasos que quieres dar

Desata tu creatividad interior

Herramienta para mejorar la creatividad

No sé si habéis pensado a veces que no sois creativos. Yo, miles de veces. Nada más lejos de la realidad. Todos tenemos una esencia creativa dentro. Solo hay que animarla a que salga, desbloquearla. Por desgracia, la educación occidental merma la creatividad. Y sin creatividad, es difícil pasar a la acción.

En este magnífico video, Sir Ken Robinson habla de ello. Y hay un estudio que demuestra cómo los niños de tres años son infinitamente más creativos que los niños de 10 o los de 15 años. Y ya ni hablo de compararlos con adultos. El resultado es desastroso, en términos de creatividad.

Es muy triste, pero es la realidad. Si, como yo, sientes que no eres creativo y que jamás podrías pintar, dibujar, escribir, redactar un plan de empresa innovador, bórrate eso de la cabeza. Lo que pasa es que han bloqueado tu creatividad. Tienes monstruos que desde pequeño te han dicho que no puedes crear cosas fantásticas. La manera de poder desbloquearte y dejar que el mundo vea lo que eres capaz de hacer, es muy sencilla.

Hay un libro entero que trata sobre ello (El Camino del Artista, de Julia Cameron), pero te resumiré su herramienta más efectiva: las páginas matutinas. Estas páginas son tres simples hojas escritas por la mañana, antes de empezar los trasiegos y quehaceres del día. Solo tienes que sentarte y escribir cualquier cosa que te venga a la mente. No se pueden escribir bien o mal, porque da igual lo que digas. Únicamente, tienes que escribir esos tres folios. Día sí, día también, y como por arte de magia, verás cómo empiezan a venirte a tu cabeza ideas creativas. Lo sé, no tiene mucho sentido, pero te juro que funciona. Gente como Tim Ferris o Seth Godin las usan a menudo. Por algo será.

Estos son mis tres principales trucos para poder pasar a la acción. Ya ves que no son muy difíciles de poner en práctica. ¿Te animas a probarlos?

, ,

¿No tienes tiempo? Guía fácil cambiar tus hábitos

Muchos amigos a los que les pregunto por qué no son capaces de encontrar tiempo para mejorar sus hábitos: conseguir comer bien, hacer deporte o avanzar con el proyecto X me responden lo mismo: “es que no tengo tiempo” o “me encantaría, pero no encuentro el momento”.

A ti que, como mis amigos, quieres cambiar tus hábitos, lograr por fin encontrar aunque sean dos horas semanales para hacer deporte, por ejemplo, va dedicado el post de hoy.

Estos son los pasos que necesitas para conseguir nuevos hábitos:

  1. Analiza en qué gastas tu tiempo
    Conviene que, primero, tengas claras las cosas en las que pierdes el tiempo y que no te aportan. Relee mi post sobre las dimensiones de tu tiempo y haz el ejercicio que te enseñaba. ¿Tienes ya claro que tienes tiempo de sobra para nuevos hábitos? ¿No? Haz el ejercicio otra vez y ¡ahora sé honesto contigo!el-tiempo-pasa
  2. Ya lo ves: lo que te falta no es tiempo, es motivación. Eso es lo primero. Quien tiene un porqué, siempre encuentra un cómo. Así que, antes de hacerte pajas mentales con la de veces que querrías hacer deporte o todos los platos sanos que te gustaría cocinar y comer, siéntate contigo mismo y plantéate por qué quieres hacer deporte o comer sano (o empezar tu propio negocio o… ¡rellena lo que te ajuste!). Hasta que no tengas clara la motivación, no hagas ni el esfuerzo de conseguir el hábito. Solo acabarás dejándolo al cabo de un tiempo e incrementando tu frustración por no lograr tus objetivos. Será totalmente inútil. No te hagas eso a ti mismo, ¡no te mereces autoflagelarte!

    ¿Sabes el porqué de tus objetivos? ¡BIEN! ¿Qué sigue?

    hábitos

  3. Bloquea tiempo inamovible en tu agenda para el objetivo que te hayas propuesto: ir al gimnasio o comprar comida sana y cocinarla. Lo que sea, pero reserva el tiempo necesario en tu calendario. Y que sea un bloqueo firme. Salvo causa de fuerza mayor (y causa de fuerza mayor no son cervezas con amigas o la enésima reunión en el trabajo) ese momento es SAGRADO y cuando llegue, vas a hacer lo que habías planeado. Encuentra tu momento ideal del día. Para mí, hacer deporte es algo que me sale natural por la mañana a primera hora. Sin embargo, con todo lo productivo que soy, a última hora del día me supone un esfuerzo tremendo. Dedica tiempo a tu propósito cuando sepas que estás más preparado para conseguirlo. Si eres un animal nocturno, bloquea un par de tardes-noches. Si eres de mañanas, ponte a ello poco después de despertar.
  4. Aprende a decir que no. ¿Cuántas veces has acabado en una reunión, una quedada, has comido algo que no querías, solo por no saber decir que no? ¡A mí me ha pasado millones de veces! Hasta que decidí que si no era lo que quería, iba a declinar amablemente. No me malinterpretes, no se trata de ser rebelde, sino de seguir lo que te dicta tu instinto y estar a gusto con esa decisión.

    Y para terminar…

  5. En mi caso, y en el de muchas personas exitosas, cómo comienza el día marca toda la diferencia. Para mí, es importante levantarme de la cama nada más despertarme. A continuación, bebo un vaso de agua. Meditar es lo siguiente en mi rutina, para después hacerme un té matcha. Por último, escribo cómo he dormido, cómo me siento de energía, hago uno de estos dos ejercicios: 5MJ o Morning Pages. Acabo viendo un video de motivación y ya me voy a la ducha y empiezo con lo primero que tenga planeado.

¡Si ganas la mañana, ganas tu día!

¿Ves difícil poner este sistema en marcha y empezar a encontrar tiempo para conseguir tus objetivos? Si todavía no lo ves factible, lo más probable es que necesites ayuda. Contáctame aquí y dime cómo puedo ayudarte.

Y si necesitas inspiración, lee las rutinas matutinas de gente muy exitosa.

, ,

La guía definitiva para lograr tus objetivos

Si eres en algo parecido a mí, todos los años, en Enero, empiezas un ritual que pasa por imaginarte lo que quieres conseguir este año que recién empieza. Las famosas listas de objetivos o buenas intenciones de año nuevo. Pero, ¿cuándo es el momento en que más gente vuelve a revisar esos objetivos? ¡¡En Diciembre!!

De hecho, las estadísticas y encuestas dicen que sólo el 9% de las personas que se marcaron unos objetivos al empezar el año acabaron consiguiéndolos…

He dedicado muchos años a buscar un método que me sirva para conseguir mis objetivos. A fuerza de fracasar año tras año (pero cada vez acercándome más al resultado que quería conseguir), he ido perfeccionándolo. Así, he llegado al método que me sirve para alcanzar aquellas metas que me propongo.

Para empezar, partimos de una herramienta muy útil para evaluar dónde te encuentras en este momento en diferentes aspectos que afectan a tu felicidad: la Rueda de la Vida.

objetivos

Existen muchos tipos diferentes de ruedas de la vida, pero a mí me gusta esta por su simplicidad. Cuantas menos áreas, más sencillo se hace el proceso que te voy a contar a continuación.

La rueda de la vida

  1. Primero de todo, quiero que imagines cómo sería tener un 10 en cada unas de esas categorías (físico, carrera, emocional, finanzas, relaciones, espiritual). Puedes renombrarlas como desees, pero es importante que no agrandes mucho el número. 8 diría que es el máximo. Sobre todo, si eres alguien a quien le ha costado conseguir sus objetivos en el pasado. Ahora, piensa en cada categoría. Describe qué tendría que haber sucedido a final de este 2018 para poder darle la máxima calificación. Y sí, coge un boli, escribe en papel. ¡No querrás que esos sueños tan bonitos salgan de tu cabeza para no volver!
  2. Ya sabes cómo sería tu vida 10 en todos los aspectos cuando acabe el año. Ahora, tienes que puntuar las categorías por su estado actual, por cómo de cerca o lejos estás de ese ideal. Teniendo claro lo que supone un 10, ¿a qué ahora es más fácil puntuar dónde te encuentras? Reconocer a tu mente que donde estás ahora mismo no es donde te gustaría estar en el futuro, actúa como un excelente motivador. Esa insatisfacción no le gusta a tu cerebro. Créeme, hará todo lo posible por conseguir que te alejes de donde estás y te acerques a tu ideal. ¡No quieres que tu cerebro esté cómodo y relajado!
  3. Y para acabar este ejercicio, quiero que describas por qué quieres un 10 en cada una de esas áreas. ¿Cómo te haría sentir? ¿Qué supondría para ti? ¿Cómo cambiaría tu vida? Si el porqué no existe, no deja de ser un sueño. No es un compromiso con algo que vas a conseguir. El propósito de un objetivo no es simplemente un resultado, es cómo ese resultado te moldeará como persona. Cuanto más potente sea tu porqué, más capacitada/o estarás para superar los obstáculos que aparezcan por el camino.sueños

Si el porqué no existe, no deja de ser un sueño y no un compromiso con algo que vas a conseguir.

¡Genial! Ya tienes claro tu ideal, dónde te encuentras y el porqué. ¿Qué sigue ahora?

Elige aquellas tres áreas que más se alejen de tu objetivo final y fija una serie de resultados que quieres conseguir en el mes de Enero que supondrán un paso hacia la meta soñada. Por ejemplo, mi 10 en el plano físico es así:

Ejemplo de un 10 en físico

Y para este mes de Enero, me he puesto los siguientes objetivos:

  • Recuperarme al 100% de una lesión de espalda que tuve (me rompí tres costillas… 😢)
  • Hacer ejercicios de glúteos cada dos días
  • Realizar ayunos intermitentes al menos 5 días por semana
  • Durante dos ventanas de 4 días, seguir una dieta cetogénica

*Recuerda que a la hora de redactar estos objetivos debes seguir la metodología SMART, que tus objetivos sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y que tengan un tiempo determinado (en este caso es Enero, eso ya lo tienes 😄)

REPETICIÓN, REPETICIÓN, REPETICIÓN

Como ya he dicho, no puedes fijar metas una vez, no revisarlas nunca más y esperar resultados a largo plazo. Stephen Curry, poseedor del récord de triples anotados en una temporada en la NBA, tira unos 2.000 tiros por semana, 250 al día, más 100 los días de partido. Un ganador no se hace solo escribiendo esas líneas que te he puesto arriba. Ahora tienes que salir y poner tus repeticiones, porque la repetición es la madre de la habilidad.

La repetición es la madre de la habilidad

Tu inconsciente ya sabe en qué dirección tiene que moverse, pero ahora te toca espolearla cada semana para que avanzar en la dirección que deseas. Yo lo consigo revisando cada mañana los objetivos que me he fijado para ese mes (como los que ves arriba) y, además, bloqueando una hora a la semana para fijar en qué momento de la semana siguiente voy a realizar cada una de las acciones que me van a llevar a conseguir ese objetivo.

Revisión y planificación

La mejor manera para revisar de manera sistemática tus objetivos en tenerlos en un lugar muy visible. Yo los tengo en un tablero de visualización en mi despacho, para verlos nada más me siento a trabajar. Laura nos indicaba que ella escribe sus objetivos en la nevera. Así, antes de preparar el desayuno, nada más empezar el día, ¡ya tiene claro hacia dónde tiene que dirigir sus energías! Adicionalmente, el Viernes por la tarde hago lo siguiente:

  • Primero, reviso cuáles son mis objetivos para 2018 en cada área y porqué quiero conseguirlos. Visualizo cómo me sentiré a final de año cuando lo haya conseguido. Esa visualización te pone en un estado mental óptimo para afrontar la planificación.
  • Recapitulo los principales logros de la semana pasada y me felicito por ellos. Aquí no hay lugar para la queja o los peros. Solo un espacio en el que estar satisfecho por lo conseguido, sea mucho o poco.
  • Pienso cuáles son los resultados más importantes que tengo que conseguir la semana siguiente y bloqueo en el calendario los horarios más convenientes para dedicarme a cada uno de ellos. Además, los destaco en un color distinto al resto de acciones/reuniones/llamadas que tenga que hacer. De esa manera, sé que puedo no dedicarme a alguna acción previamente planeada cuando llegue el momento, pero que las destacadas son inamovibles e improrrogables.
  • Después, planifico el resto de la semana en función del tiempo que haya quedado liberado por las tareas destacadas.

¿Cuál es tu método?

Y tú, ¿qué método sigues para lograr tus objetivos? ¿Crees que el que te acabo de enseñar te podría servir? ¿Necesitas ayuda o una persona a la que rendir cuentas para no desviarte del camino? Pues solo tienes que contactarme aquí, y estaré encantado de tener una llamada gratuita contigo para que me expliques qué necesitas y ayudarte a conseguirlo.