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¿Por qué los ayunos intermitentes son beneficiosos?

Desde que empezó el año, he estado haciendo ayunos intermitentes varias veces por semana. Además, como contaba en mi primer post, he basado mi alimentación en una dieta cetogénica. Aunque no los he podido combinar con ejercicio para tener unos resultados súper satisfactorios sí que me han ayudado a perder esos kilos que había ganado en Navidad y también la grasa corporal. Pero no solo eso, los ayunos intermitentes tienen beneficios relacionados con algunas de las enfermedades más temidas conforme te haces mayor. Hablaré sobre ello más adelante. Primero, te voy a explicar cómo funciona nuestro cuerpo. Un poco de fisiología básica.

La importancia de las mitocondrias

La importancia de las mitocondrias

Nuestro cuerpo se compone de órganos, conectados por tejidos. Los órganos están compuestos por diferentes células. Dentro de las células, hay orgánulos como la mitocondria o el retículo endoplasmático. Estos orgánulos realizan funciones como generar energía (mitocondria), eliminar los desechos (lisosoma) o crear proteínas (retículo). En el núcleo de las células reside nuestro material genético, incluidos el ADN y los cromosomas.

Si tenemos identificadas enfermedades para cada órgano de nuestro cuerpo, ¿es posible que los orgánulos nunca enfermen? Sinceramente, es poco probable, por no decir impensable.

Recientes investigaciones señalan que un mal funcionamiento de las mitocondrias, por ejemplo, está ligado a enfermedades como el cáncer o Alzheimer. Esto tiene sentido porque las mitocondrias son las productoras de energía de las células.

¿Cómo funcionan?

Examinemos en detalle la mitocondria. Genera energía en la forma de ATP (trifosfato de adenosina) usando fosforilación oxidativa. Los órganos que usan mucho oxígeno o tienen gran demanda de energía, son particularmente ricos en mitocondrias (el corazón es el número 1; los riñones el 2). Las mitocondrias están constantemente cambiando de tamaño, debido a la fusión (se juntan) o a la fisión (se dividen en dos). Estos cambios se denominan dinámica mitocondrial. Las mitocondrias se pueden dividir en dos organillos. O dos mitocondrias pueden fusionarse en uno mayor. Ambos procesos son necesarios para que las mitocondrias estén sanas. Una dinámica mitocondrial deficiente es sinónimo de problemas. Se relaciona con cáncer, ataques de corazón, enfermedades neurodegenerativas, diabetes o enfermedad crónica de riñón.

Las mitocondrias juegan un rol muy importante en la muerte de las células o apoptosis. Cuando el cuerpo decide que una célula ya no es necesaria, la célula no se muere simplemente. Si eso pasase, todas las partes se esparcirían, generando inflamación. Hay partes que se pueden reutilizar y esa es la tarea de las mitocondrias. Ese mecanismo de reutilización y eliminación se denomina apoptosis. Es el mismo que entra en juego para la destrucción de células no deseadas o peligrosas (¿cáncer, quizá?). Por eso, si el proceso de apoptosis no funciona correctamente, el resultado es demasiado crecimiento celular.

Los ayunos intermitentes estimulan la autofagia

Los ayunos intermitentes estimulan la autofagia y la mitofagia, el proceso de seleccionar aquellas mitocondrias viejas y disfuncionales. La antigua tradición de ayunos lo que hace es esencialmente deshacerse de aquella mitocondrias que no nos sirven y potenciar el crecimiento de nuevas. Este proceso de renovación de mitocondria puede jugar un rol definitivo en la prevención de enfermedades para las que actualmente no hay un tratamiento definitivo.

Ayunos intermitentes - principales beneficios

¿Cuáles son los principales beneficios?

¿Ya queda más o menos claro qué sucede en el cuerpo cuando ayunas? ¡Pues ahora te voy a explicar los principales beneficios!:

Desintoxicación

A pesar de lo que puedas pensar, limpiar y desintoxicar el cuerpo es algo que tu organismo hace a diario, las 24 horas del día. En un cuerpo sano, mediante este proceso se identifican las partes de las células dañadas y se reparan (el proceso de autofagia que comentábamos antes).

Sin embargo, una mala alimentación puede ralentizar este proceso. Incluso, comer muchas veces al día, obligando al cuerpo a hacer la digestión constantemente lo ralentiza también. Como la autofagia aumenta durante un ayuno, las mitocondrias y otras moléculas celulares deterioradas son eliminadas de las neuronas. Fácilmante se puede adivinar la conexión entre las habilidades de nuestro organismo para desintoxicar nuestro cuerpo cuando se producen ayunos y un proceso de envejecimiento ralentizado.

Regulación hormonal

Los efectos del ayuno en las hormonas son varios. Tiene un gran impacto en las hormonas del crecimiento (HGH, por sus siglas en inglés), ya que un mayor número de estas hormonas proporciona una mayor resistencia y también un mejor crecimiento y reparación muscular, a la vez que ralentiza el proceso de envejecimiento. Un estudio demostró que combinar entrenamientos por intervalos mientras se hacen ayunos incrementó en un 1300% en mujeres y un 2000% en hombres el número de hormonas del crecimiento.

Por otra parte, otro efecto muy importante de los ayunos intermitentes se relaciona con los niveles de insulina. La resistencia a la insulina (cuando, en esencia, las células ignoran la insulina cuando tratar de transportar la energía, glucosa) es un factor que está directamente asociado con casi cualquier enfermedad crónica. El ayuno, sobre todo cuando se combina con ejercicio regular, es una de las mejores maneras de normalizar la sensibilidad a la insulina.

La leptina, la hormona que regula el almacenamiento de grasa, así como las señales de hambre y la ghrelina, la hormona del apetito, que le indica a tu cerebro cuándo el cuerpo tiene hambre, se normalizan también cuando se efectúan ayunos intermitentes.

Pérdida de peso

Los azúcares naturales de cualquier comida que no se necesitan de manera inmediata se almacenan en el hígado como glucógeno. Cuando se alcanza un nivel de almacenamiento máximo de glucógeno, el cuerpo guarda esta energía como grasa. Las reservas de glucógeno son la fuente principal de energía de nuestros cuerpos. Normalmente, al cuerpo le cuesta entre 6 y 8 horas usar todas nuestras reservas de glucógeno. Cuando esta energía se termina, entonces nuestro cuerpo va directo a la grasa almacenada en las células en busca de más. Gracias a los ayunos intermitentes, ¡conseguir perder peso se realiza de una manera más sencilla!

Precauciones

¡OJO! El ayuno intermitente no es para cualquier persona. Como uno de los mayores efectos de ayunar es la reducción del azúcar en sangre, si sufres de hipoglucemia, no deberías realizar ayunos intermitentes hasta que los niveles de glucosa e insulina estén debidamente controlados. Primero, cambia tu alimentación, limita los alimentos con azúcar y los granos no saludables, mientras que incrementas las grasas saludables y las proteínas. Una vez estabilizado este problema, seguramente puedas realizar ayunos y beneficiarte de ellos.

Dicho esto, si ya sientes que padeces un estrés crónico o tienes niveles de cortisol irregulares deberías revisar bien tu alimentación y tu vida en general antes de someterse a ayunos intermitentes.

Ten en cuenta que pueden pasar unas semanas o incluso algunos meses hasta que el cuerpo reciba el mensaje de que tiene que quemar grasa de manera continuada para obtener energía, pero una vez que recibe ese mensaje, aumentará su producción de enzimas para quemar esa grasa y te convertirás en una máquina quema-grasa.

Y por supuesto, presta atención a tu cuerpo y evalúa tus situaciones y necesidades. Si ya estás comiendo bien y te sientes sano, ¡el ayuno intermitente puede ser el punto de inflexión para alcanzar un nuevo nivel de excelencia física!