Déjame que te cuente algo

Tengo una imagen muy vívida en mi mente. Camino con mi padre cogido de la mano. Me siento bien a su lado. El día es soleado. Una pregunta me quema dentro de mí. Levanto la cabeza con inocencia. Miro fijamente a los ojos de mi padre, que me devuelven la mirada con curiosidad. Entonces, de mi boca salen estas palabras: Papá, ¿eres feliz? Al principio, recibe mi pregunta con una risa nerviosa.

Pero al ver mi semblante entre interesado por recibir una respuesta y serio, abre la boca para responder. Pero no encuentra las palabras exactas. Dice algo como que, “a ratos, sí”. Y la frase final que a mí me marcará de por vida. “No se puede ser feliz todo el tiempo”. Yo no respondo ya. Pero mi cabeza va a una velocidad de vértigo procesando todo lo que acaba de suceder. Al final, me queda una sensación de no poder conseguir yo mismo esa felicidad. Si mi padre no puede y piensa que no se puede, ¿cómo voy a poder yo, un indefenso niño?

 

¿Qué hice?

Así, pasé toda la vida pensando que no podía ser feliz. Que era imposible dedicarse a algo que me apasionase. Cuando vivía en Barcelona, tenía la suerte de poder ir caminando al trabajo. Justo antes de llegar, veía un letrero encima de un edificio que tenía una sonrisa gigante. Yo la contemplaba y pensaba: “Tienes que ser feliz. Tienes que mostrar esa sonrisa”.

Pero la realidad es que no lo era. Me encontraba estancado en mi carrera y vida. Lleno de dudas. Me costaba entender qué me pasaba. Y me auto saboteaba a mí mismo para evadirme. Para no afrontar ese cambio que mi vida necesitaba. Lo pasé muy mal, si te soy sincero. Veía con envidia la vida de otros, pero no era feliz. Hasta que tomé la decisión de empezar a explorar. De aprender por qué estaba así y cómo cambiarlo.

Decidí leer libros para descubrir mis talentos. Ir a multitud de reuniones donde encontrar personas que estuviesen pasando por lo mismo. Escuchar cómo otros habían logrado sentirse realizados y plenos. Inspirarme en los grandes. Probar multitud de trabajos distintos.

Para entonces, ya sabía que era posible encontrar lo que a uno le apasiona. Lo que hace que, solo de pensar en hacerlo, te recorra un escalofrío por la espalda. Y lo perseguí con uñas y dientes, superando todos los obstáculos que se pusieron por el camino.

 

Por eso he creado mi programa “Descubre tu Pasión”

Para que puedas vivir una vida con propósito, dedicándote a lo que te apasiona y ganándote la vida con ello

Para que no tengas que levantarte ninguna mañana más y trabajar en algo que no te hace feliz

Me apasiona servir de guía a personas que tienen la valentía de ser diferentes. Que saben que hay todavía un hueco grande entre su vida actual y la vida soñada que desean. Y yo ayudo a recorrer ese emocionante camino de su nueva vida, con sesiones personalizadas y herramientas que he usado y me han servido a mí.

 

Si eres como yo

Sientes que la vida puede ofrecer algo más
pero todavía no has descubierto cuál es tu pasión

 

Imagina

Ganarte la vida con un trabajo que te apasione
Que tu vida sea tal y como has soñado
Despertarte cada día entusiasmado por lo que vas a hacer
Y con la sensación de haber encontrado tu camino

 

Juntos podemos

Descubrir cuál es tu pasión y cómo dedicarte a ella
Conseguir que generes ingresos para vivir como quieres
Y sentirte libre de ese trabajo que no te hace feliz y te está quitando la vida
Si te sientes identificado con lo que acabas de leer, reserva ya una llamada conmigo.

 

 

En nuestra llamada podrás contarme tu situación y te explicaré cómo te puedo ayudar.

Solo trabajo con un pequeño número de personas comprometidas, por lo que te animo a hacer clic en el botón y programar ya tu llamada, porque las plazas disponibles se llenan rápido.

Encuentra tu Pasión” es un programa diferente porque aúna el trabajo profundo de desenterrar los traumas y creencias limitantes que te están frenando a actuar con el trabajo consciente de descubrir tu verdadera pasión y generar ingresos con ella.

 

Vence tus miedos

Si estás pensando que no tienes tiempo para un programa personalizado, déjame decirte que en menos de dos horas a la semana puedes lograr los cambios que te he contado. Sí, como oyes. 2 horas de las 148 que tiene una semana. No es mucho para conseguir una vida de ensueño, ¿no?

¿Crees que te supondrá una inversión que no te puedes permitir? Piensa: ¿cuánto dinero pagarías por no echar la vista atrás cuando tengas 70 años y preguntarte “¿qué habría pasado si lo hubiese intentado?”

En un mismo programa personalizado vamos a desbloquear tu mente. Vamos a trabajar y solucionar aquellos traumas que te paralizan. Vamos a descubrir tu pasión. Voy a ayudarte a vivir de ella. Y vas a ser más feliz de lo que nunca has soñado.

Ver la cara de felicidad de las personas con las que trabajo cuando me cuentan cómo han progresado es impagable. Me encanta levantarme cada mañana sabiendo que voy a conectar con personas que quieren cambiar, que se esfuerzan por ello y que lo consiguen.

Sé lo que duele sentirse solo e incomprendido en esta búsqueda pero no tienes por qué pararte aquí. Me encantaría que des este primer paso para mejorar tu vida y hagas clic en el botón de reservar una sesión.

 

 

 

 

Estoy deseando hablar y conectar contigo.

Con compasión,

santi